martes, 11 de julio de 2017

Sicilia – Necrópolis de Pantálica

Ya os he mostrado en varias ocasiones nuestro viaje por Sicilia, realizado hace ya más de diez años, así que no os sorprenderá descubrir, una vez más, la belleza de esta isla conocida más por otros aspectos menos agradables que por sus verdaderos encantos. Sigo pues, mi cruzada contra ciertos prejuicios.
Aquél día amaneció algo nublado. Andábamos por los alrededores de Siracusa, con la intención de visitar esta inmensa necrópolis de más de 5.000 tumbas excavadas en la roca.




Patrimonio mundial de la Unesco, las tumbas datan de los siglos XIII – VII a.C.



Hay varios cañones por la zona, formados por los ríos Anapo y Calcinana, y la vegetación se agarra como puede a las paredes verticales.



Con la llegada de los sículos, entre otros invasores, la población hubo de buscar refugio en el interior de la isla, en zonas más escarpadas, más fáciles de defender. Pero esto solo es el principio, luego pasarían por aquí los griegos, repitiéndose la historia en la Edad Media.



En realidad la necrópolis está dividida en varias áreas, la de Filiporto, con un millar de tumbas; la del Noroeste, una de las más antiguas; la de Cavetta, con restos bizantinos; y la del Norte, la más extensa. Creo que al no habernos preparado la visita nos dejamos muchas cosas en el tintero, si bien es cierto que enseguida empezó a llover y que teníamos un largo camino por delante.
Fuente: Wikipedia

jueves, 29 de junio de 2017

Vietnam V - Pagoda de Trấn Quốc, en Hanoi

Después de haber deambulado la tarde anterior por Hanoi a nuestro antojo, en esa primera mañana hicimos una visita guiada por las principales atracciones de la ciudad, la primera de las cuales era esta pagoda que hay junto al lago Tay.


Es el templo budista más antiguo de Hanoi y se encuentra en una pequeña isla a la que se accede atravesando un puente. Fue construido en el siglo VI (545) durante el reinado de Ly Nam De, en la orilla del Río Rojo, aunque se trasladó a su emplazamiento actual en 1615. Su nombre significa Fundador Nacional.
Antes era frecuente encontrar tortugas en el lago, por lo que ahora las venden a la entrada.




Tanto en la cultura vietnamita como en la china, el color rojo simboliza la suerte y la prosperidad. El templo tiene una decoración muy cargada, como es habitual, habiendo además más ofrendas de las habituales al ser día 15 del mes. Por lo visto, los días 1 y 15 de cada mes son los más señalados, así que no faltaba comida, bebida ni dinero falso.





Los monjes han residido aquí durante siglos, enseñando el budismo a quienes estaban interesados. Había algunos fieles, pero la sensación era de paz, limpieza y tranquilidad. Los altares se iban sucediendo unos junto a otros mientras ardía el incienso.




En el exterior, no podía faltar un árbol Bodhi, regalo del presidente indio en 1959 que representa a la higuera bajo la cual Siddhartha Gautama se sentó a meditar, alcanzando la iluminación espiritual.



La pagoda, que tiene unos 15 metros de altura, se compone de 11 pisos que representan los diferentes estados budistas.




Abundan los bonsáis junto a las tumbas con las cenizas de los monjes, cuya altura determina la importancia que habían adquirido en vida. La flor de loto, símbolo de pureza está también por todas partes.


A nosotros nos pilló el atardecer en otra parte de la ciudad, pero por lo visto es bonito verlo desde aquí.

Fuentes: Wikipedia, Vietnamitas en Madrid y elaboración propia.